Cuando solicitas una hipoteca, el banco necesita comprobar dos cosas: quién eres y cuánto puedes pagar (tu solvencia), y qué vivienda vas a comprar (la garantía del préstamo). Tener los papeles listos desde el principio acelera el estudio y evita idas y venidas. Aquí tienes los documentos más habituales.
Nota: cada entidad puede pedir documentos adicionales o distintos, así que usa esta lista como guía y confirma los detalles con tu banco.
1. Documentación personal
Sirve para identificarte y conocer tu situación.
- DNI o NIE en vigor de todos los titulares. Si eres extranjero, puede pedirse también el pasaporte.
- Estado civil y régimen económico, si procede (por ejemplo, libro de familia o certificado de matrimonio).
- Certificado de empadronamiento, que algunas entidades solicitan.
2. Documentación de ingresos
Es la parte más importante, porque demuestra tu capacidad de pago. Depende de tu situación laboral.
Si eres trabajador por cuenta ajena
- Últimas 3 nóminas (a veces se piden más).
- Contrato de trabajo o certificado de la empresa que acredite tu antigüedad y tipo de contrato.
- Última declaración de la renta (IRPF) completa, y en ocasiones las dos últimas.
- Informe de vida laboral, que puedes solicitar a la Seguridad Social.
Si eres autónomo
- Declaraciones de IRPF de los últimos años (normalmente 2).
- Declaraciones trimestrales de IVA y pagos fraccionados de IRPF.
- Justificantes de pago de la cuota de autónomos.
- Alta en el censo de actividades económicas y, a veces, certificados de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social.
Si eres pensionista
- Certificado de la pensión y la última declaración de la renta.
Si tienes otros ingresos
- Alquileres, dividendos u otras rentas: contratos de alquiler, justificantes de cobro y declaración de la renta donde figuren.
3. Documentación patrimonial y de deudas
El banco quiere ver tu situación financiera completa.
- Extractos bancarios de los últimos meses (a veces 3 a 6).
- Justificantes de ahorro: cuentas, depósitos, fondos o inversiones que acrediten el dinero para la entrada y los gastos.
- Información de otros préstamos o deudas: hipotecas, créditos personales, financiación del coche o tarjetas, con las cuotas mensuales.
- Declaración de bienes, si tienes otras propiedades.
4. Documentación de la vivienda
Sirve para comprobar que el inmueble es adecuado como garantía.
- Nota simple del Registro de la Propiedad: indica quién es el propietario y si hay cargas o embargos.
- Escritura de propiedad del vendedor, si se tiene.
- Contrato de reserva o contrato de arras firmado con el vendedor.
- Recibo del IBI y justificante de estar al corriente en los pagos de la comunidad.
- Certificado de eficiencia energética.
- Cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, según el caso y la comunidad autónoma.
- Referencia catastral y, si es vivienda nueva, memoria de calidades, licencia de obra y seguro decenal.
5. La tasación
El banco exige una tasación de la vivienda realizada por una sociedad de tasación homologada. Determina el valor oficial del inmueble y, con él, el importe máximo que te financiarán (habitualmente hasta el 80 % del menor entre el precio de compra y el valor de tasación). El coste de la tasación lo paga el comprador, y los papeles de la vivienda suelen ser necesarios para poder encargarla.
6. Documentos que recibes del banco
Además de lo que tú aportas, el banco debe entregarte documentación precontractual para que decidas con información. Entre ella destaca:
- FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada): resume las condiciones de la hipoteca (tipo, cuotas, comisiones, vinculaciones).
- FiAE (Ficha de Advertencias Estandarizadas): alerta de cláusulas o riesgos relevantes.
- Oferta vinculante y copia del proyecto de escritura.
Por ley, tienes derecho a recibir esta documentación con antelación suficiente y a que el notario te la explique antes de firmar. Aprovecha esa visita para resolver dudas.
Consejos para agilizar el proceso
- Reúne los documentos con antelación y ten copias digitales ordenadas.
- Revisa tu historial en CIRBE y en ficheros de morosidad: puedes consultar el Informe CIRBE del Banco de España para comprobar tus deudas registradas y detectar errores.
- No cambies de trabajo ni asumas deudas nuevas mientras tramitas la hipoteca, porque pueden afectar a la decisión.
- Mantén la coherencia: los ingresos que declaras deben coincidir con los que justificas.
- Compara varios bancos: cada uno puede valorar tu perfil de forma distinta y pedirte requisitos diferentes.
Resumen en una lista
- DNI/NIE de todos los titulares.
- Nóminas, contrato y vida laboral (o declaraciones, si eres autónomo).
- Última declaración de la renta.
- Extractos bancarios y justificantes de ahorro.
- Información de deudas y préstamos vigentes.
- Nota simple, reserva o arras y documentación de la vivienda.
- Tasación (que se encarga durante el proceso).
Conclusión
La documentación de la hipoteca se resume en demostrar quién eres, cuánto ganas y debes, y qué vas a comprar. Cuanto más ordenada esté tu carpeta, más rápido avanzará el estudio y más negociación tendrás con los bancos. Prepara estos papeles antes de empezar y consulta con tu entidad la lista exacta.
Este artículo es meramente informativo y no constituye asesoramiento legal ni financiero. Los requisitos varían según la entidad y el caso, así que confirma siempre la lista de documentos con tu banco o un asesor.
